
Es difícil explicarlo pero creo que te extraño.
Los recuerdos del pasado a veces llegan a mi puerta,
Como niños disfrazados en las noches de brujas,
Obligándome a dar dulces para no recibir maldades.
No he sabido a ciencia cierta descubrir lo que me impulsa
A seguir queriéndote a pesar de lo vivido.
No me sé hoy las respuestas, ni posibles soluciones,
Estoy seguro que mañana se habrá ido esta imprudencia.
Aún mis parpados están cerrados, envuelto en oscuridad,
Y sigo pensando dónde deje mi libertad… ¿merezco la felicidad?
Lo dejaría a tu criterio pero sería un orate al hacerlo,
Entregarte así mi destino sería suicidarme sin quererlo.
Tú que aniquilaste el alba, que conquistaste inexorables lugares,
Que burlaste fronteras y acaparaste sueños de un mendigo.
Tú también destruiste monumentos y dejaste un corazón muy mal herido.
Haciendo crecer naturaleza donde alguna vez hubo un castillo.
De esos días solo quedan algunos que otros recuerdos.
Muchos malos, pocos buenos; pocos malos, muchos buenos.
Hoy me levanté con este sueño y pensé en ti todo este día,
Pero mañana al despertar volverás a esa cajita en el rincón de pongo casi siempre los recuerdos de mi vida.