lunes, octubre 15, 2007

Un poco de conciencia por nuestro mundo

Que hermoso es imaginar que los seres humanos nos demos cuenta del maravilloso lugar donde vivimos y empecemos a tomar acciones para evitar que nuestra propia irresponsabilidad termine destruyéndolo. Me cuesta creer a veces como es que nuestra apatía puede llegar a inmovilizarnos ante la cantidad de atrocidades que cometemos día a día con nuestro medio ambiente. Lo peor de todo es que el mal no sólo se encuentra en la contaminación química - ambiental producida por fábricas o automóviles, o en los desechos tóxicos que arrojamos al mar; no sólo hablamos de la deforestación desmedida o la cazza de animales en vías de extinción que día a día se ven en nuestro planeta. No, esto va más allá, desde el simple hecho de arrojar un papel en la calle o depositar nuestros desperdicios en cualquier lugar sin darnos cuenta del gran daño que nos estamos haciéndo a nosotros mismos.
El patron que la raza humana sigue parece ser el de la autodestrucción y si no nos sentamos un momento a pensar en las consecuencias que nuestros actos pueden ocasionar, tal vez sea demasiado tarde algún día. Por qué no podemos respetar ciertas cosas, que difícil puede ser llegar buscar un tacho cercano y evitar asi ensuciar nuestras calles. Me gustaría saber por qué no somos capaces de cuidar el lugar dónde vivimos.
A nadie le gustaría que un extraño llegue a su casa y tire desperdicios en ella, ensucie sus paredes, o destuya cada cosa que hay en su interior. El mundo es nuestra casa, enseñemos a otros a cuidarla o no permitamos que nuestro hogar se convierta en un basurero, la realidad actual respecto a la contaminación ambiental y a la destrucción de nuestro ecosistema es muy dura y llega a niveles increíbles con un futuro nada alentador y hasta catastrófico. El agujero en la capa de ozono a la fecha llega a tener medidas descomunales y se prevee que seguirá aumentando si no hacemos algo al respecto.

Imágen obtenida de la NASA OZONE WATCH

Hoy 15 de octubre del 2007 es el Día de Acción Blog y es hora que empecemos a ser concientes de esta realidad y cambiemos esta situación, y es que hoy más que nunca, antes que sea demasiado tarde necesitamos entender que sólo hay un planeta Tierra, ninguno como él en este u otros sistemas descubiertos, actuemos ya!!!, como los seres inteligentes que supuestamente somos y evitemos acabar con un mundo tan perfecto.
Para mayor información visita la página del Día de Acción Blog y únete a crear conciencia en la humanidad.

martes, agosto 28, 2007

TAN LEJOS DE TI

Hoy hallé entre los dos el pasar de una vida
El dolor de mis noches
El morir de mis días
Sin saber si aún eras mía
¡Eras mía!
Hubo un tiempo en que yo
No quería dar un brazo a torcer
Pero el alma entregué porque seas mía
Sin saber qué hacer con tu alegría
Y tan lejos de mi te encontré
A golpe de un mirar
A punto de decir que ya no estoy ahí
Y tan cerca de mi yo te hallé
Cuando busque sobre mi hombro vacío
Y encontré tu compañía
Cuánto puede esperar tu vida sola
Cuánto dura una noche
Cuánto pesan dos vidas sin saber que hacer
Si son distintas
Si son distintas
Hubo días en que tu diste tu brazo a torcer
Y te ahogaste en el mar de mis recuerdos
Sin saber nadar.
Y tan lejos de tí yo me hallé
Tan solo recordar a pasos de tu risa
Y frente a tu mirada
Y tan cerca de tí me encontré
Al preguntar si aún estaba vivo
Encontre que eras mi vida
Que eres mi vida...
En estos días subo esta nueva canción
al MUSIC BOX que está ahí arribita :)
a ver las fans si se acuerdan aún de mi :P
Inspiración repentina, después del dolor, del llanto...
inspiración al fin, aunque siga doliendo.
Quizá sea como ella dijo y esto sólo sea parte de
mi "patético" sentimentalismo. En todo caso
esta canción se merece a alguién que a pesar
que soy patético y sentimental me ama y estuvo
conmigo estos días. Te quiero un poquito más
cada día pecosita :P y me encantan tus ojos.
Para ti, que fuiste la primera en escucharla.

jueves, agosto 16, 2007

Siete punto nueve: El número del miedo

Pánico. Si a veces cuesta describirlo, pero desde las 6:45 la noche del 15 de agosto del 2007 sin duda será más fácil. Simplemente evocaremos a esa oscura sensación que se desencadenó en todos desde el momento que se empezó a sentir como la tierra nos hacia ver lo insignificantes que somos los seres humanos. Entonces recordaremos ese ineludible sentimiento que, ante lo prolongado del movimiento telúrico, obligó a muchos a actuar irracionalmente. Como si se tratara de un interminable preludio del tan anunciado fin del mundo.

Es verdad, fueron sólo dos minutos, pero para los que vivimos esa experiencia fueron 120 segundos, y es más, fueron 7200 milésimas de segundo. Parece increible para el que no vivió nunca esa experiencia y quizá hasta resulte inverosímil y jocoso, pero para el que estuvo atrapado sobre aquel indescriptible movimiento, fue toda una eternidad que solo se puede describir con una sola palabra: Terror. Es que esos dos minutos de sismo dieron tiempo para todo: para esperar a que pase el terremoto, para recordar que no se debe correr y estar cerca a las ventanas, para olvidar todo lo anterior y buscar desesperadamente la forma más adecuada de alcanzar las calles, para imaginar a los familiares y amigos en la misma situación de angustia o pensar en aquellos seres que amamos, que estan lejos y que en algún momento imaginamos que no volveremos a ver nunca más; para intentar llamarlos y, al no poder comunicarnos con ellos dejarnos atrapar irremediablemente por el miedo.

Lo peor es que el pánico parece haber quedado instalado, y todo indica que será así por algún tiempo. Nunca vi a tantas personas en la calle, habia gritos por todos lados, desesperación, llanto. El cielo se iluminó como un gran flash y luego todo quedó en las tinieblas, las luces de algunas partes de la ciudad se apagaron por completo y el sonido aterrador de la tierra moviendose, de los postes de luz que se venian abajo, de los vidrios de los edificios y casas aledañas rompiendose, de los automóviles chocando entre sí, hicieron que el pánico colectivo aumentara hasta el punto de hacernos creer a muchos en el verdadero fin del mundo. Otros pensaron que el terrorismo había regresado y que el apagón general fue por alguna torre que algún terrorista habia traido abajo mediante las tan comunes bombas a las que estabamos acostumbrados.
Lo cierto es que ese resplandor, fue producido por colapsos de torres de energía eléctrica en el sur de Lima, que se vinieron abajo debido a la fuerza del movimiento telúrico. Cuando las cosas se calmaron y vimos que aún teniamos vida, nos acordamos de Dios, incluso aquellos agnósticos que elevaron un agradecimiento al cielo por saberse sanos y salvos y a la vez elevaron una plegaria a la espera que sus familiares y a igos hayan tenido la misma suerte.
Fue así que nuestra ciudad, aún desconociendo el origen del terremoto, se puso inmediatamente en marcha hacia sus hogares, todas las oficinas y centros de trabajo cerraron, nadie quedaba dentro de alguna casa o edificio, los autos invadieron las autopistas creando el caos vehicular que duró varias horas, todo el mundo tratando de ir a sus hogares, nadie podia comunicarse por teléfono, las redes de comunicación habían colapsado, las calles se volvieron inseguras y el tráfico deseperaba aún más a la población. Demoré mas de dos horas para llegar hasta mi casa en un tramo que hago generalmente en 30 minutos, los medios de transporte colectivo estaban revalsando, la gente viajaba apretada y hasta con medio cuerpo afuera en muchos casos. Los taxis completamente acaparados, los semaforos dejaron de funcionar y la policia no se daba abasto para cubrir el gran problema vehicular que se generó. Fue así que aproximadamente a las 8:00 de la noche, mientras todos trataban de volver a sus casas con la angustia en carne viva que se produjo otro movimiento, no tan desastrozo como el primero, pero que trajo mucho más miedo en las personas. Esta vez si reconozco que imaginé que se acababa todo en ese momento y que no volvería a ver a aquellas personas que más amo, y recordé a todos, como estoy seguro que muchos hicieron. Dicen que cuando estas a punto de morir toda tu vida pasa ante tus ojos como un flash de recuerdos. Nunca creí en eso hasta ese momento y una lágrima escapó de mis ojos pensando que no volvería a ver a mi padres, a mi hermano que estaba lejos, a mi sobrino que amo con todas mi fuerzas como si fuera mi hijo, a mis amigos, a la que pensaba seria mi futura esposa; todo pasó delante mio en un segundo de silencio que se rompió con los gritos y la desesperación de todas las personas que estaban en las calles y dentro del bus que me transportaba.
Juro que fue interminable llegar hasta mi casa, como lo fue para cada persona aquella noche. Cuando el segundo movimiento habia pasado, los llantos cesaron y la solidaridad se instaló entre las personas, cada uno aterrado por la idea de que algo le pudo pasar a su familia pero tratando de ayudar a mantener la calma en todo momento. Eso me hizo sentirme más orgulloso de ser peruano, somos un pueblo tan golpeado y sin embargo aún existe entre nosotros algo la solidaridad en estos casos.
Los primeros reportes de noticias empezaron a escucharse por las radios de los autos y buses, todo el mundo estaba al tanto de la noticia. "El terremoto se originó en Ica, la ciudad de Pisco esta completamente destruída", un terremoto de 7.9 grados en la escala de Richter y otro de 6.0 grados sacudieron nuestro país, el epicentro se produjo en una ciudad cercana a la capital y hasta el momento se estima que hay un aproximado de 155 muertos. "¡Dios Mio!, pobres personas"; dijeron algunos... "Mi familia esta allá", dijeron otros; "Sigo con vida, sigo con vida", fue el grito colectivo que interiormente sentimos. Aunque las noticias no eran alentadoras puesto que especialistas dijeron que los movimientos continuarían seguramente toda esa madrugada y por varios días. Las calles estaban llenas de gente que habia sacado algunas mantas y sillas para permanecer seguras fuera de las estructuras de sus casas ya que los movimientos continuaban. En menor grado, pero continuaban. Nadie durmió esa noche, con seguridad el insomnio disputó con las pesadillas el primer lugar en las secuelas del miedo.
Cuando llegué a casa, mi madre llorando por verme sano y salvo, y mi padre con el celular en la mano tratando de comunicarse conmigo corrieron a abrazarme. ¿Cómo está el bebé?, pregunté inmediatamente, y ante la respuesta de que se encontraba sano y salvo, y luego de lograr comunicarme con mi novia que estaba en otra país, pude finalmente relajarme y sentirme más tranquilo. Durante la madrugada la tierra seguia temblando, todo el mundo estaba alerta para salir si es que se producía algún movimiento fuerte. La radio fue el unico medio de comunicación en muchos casos, por medio de ella nos informamos de todo lo que sucedió. Ica habia sido destruida y hasta la fecha hay mas de 500 muertos, miles de heridos y mas de 16,000 familias afectadas. Sólo en la madrugada del 16 de agosto se han producido hasta la fecha 347 sismos de menor grado, sin incluir el que se produce en este mismo momento, siendo la 1 de la mañana del 17 de agosto, mientras escribo este informe. Parecen cifras sacadas de la imaginación, pero lamentablemente son ciertas.
Es cierto que nuestro país es un lugar hermoso, el más bellos que existe en todo el mundo y lo digo con orgullo, no existe un país mas hermoso que el Perú, pero no nos hemos dado cuenta aún que tenemos grandes fallas de seguridad que espero sean corregidas inmediatamente. Perú es una país sismico por naturaleza. Eventos parecidos han venido ocurriendo desde tiempos ancestrales, incluso aquel terremoto del 31 de mayo de 1970 que sacudió al Perú y dejo una cifra macabra de 66,000 muertos no fue tan fuerte (en la magnitud del temblor) como la que vivimos este 15 de agosto. Es cierto que esa vez toda una ciudad fue sepultada por un alud de piedras y barro que se desprendió de uno de los andes peruanos y que las zonas más afectadas fueron precisamente aquellas que estaban cerca a nuestra cordillera. Es cierto que ahora la zona afectada fue más costera, pero a mi parecer hemos aprendido a hacerle frente a esta fuerza natural que nos asota cada cierto tiempo y eso me hace sentir más tranquilo y seguro.
En el sur del país los destrozos fueron descomunales; en el norte, los maretazos llegaron hasta los 5 km de longitud; en el centro y la capital el pánico fue inmenzo y las destrucciones y pérdidas humanas fueron mas pequeñas en proporción, pero lo cierto es que TODO nuestro país tembló este 15 de agosto, sin exageraciones, puesto que hasta nuestros paises vecinos sintieron secuelas de este terremoto.
Quiero dejar también aquí el profundo agradecimiento a todos los países que mostraron inmediata solidaridad y ayuda a mi patria. Países como España, México, Francia, Rusia, estados Unidos, Panamá, Colombia, Brasil, Bolivia, Argentina y hasta Chile, del cual debo reconocer, tenía un profundo resentimiento. A todos ellos, a nombre de mi país les doy las gracias por las demostraciones de afecto y unión en este momento tan triste y de gran angustia.
Antes de terminar con este pequeño relato de lo sucedido, quisiera decir que si algo es seguro con respecto al pánico, es que consigue que los seres humanos se vuelvan a sentir vulnerables, y gracias a ello recuperar buenas costumbres que se vienen perdiendo en todo el mundo. Por eso tantos rezos y lágrimas implorando bienestar, por eso tanta desesperación por volver a casa, por saber de los suyos, por abrazarlos con todas sus fuerzas, por eso el espiritu solidario de ir en la ayuda del que nos necesita, por eso la extraña sensación de sentirse sobreviviente y el alivio de poder narrar ahora lo insignificantes y vulnerables que somos los seres humanos ante un mundo que no cuidamos y que parece estar cansado de los maltratos y descuidos que día a día le hacemos.
Escrito por: Willie Cerdán
Para mayor información en imágenes visitar:
Las imágenes que verán ahí son impactantes y y pueden llegar a dañar suceptibilidades, así que recomiendo que no sean vistas por niños.

viernes, julio 13, 2007

Sangre Azul

Inerte, sin ningún signo de vida aparente para ojos desinteresados, sin ninguna motivación para seguir adelante por mi mismo, tal parece que necesito de alguien más que me ayude a levantarme y seguir adelante. El sentimiento de vacío es tan grande en mí, me siento transparente en este escritorio, sin hacer absolutamente nada más que reflejar la luz que entra por la ventana. Un día gris sin duda, viendo como las hojas de aquel árbol allá afuera tiemblan ante el suspiro del viento, anonadado por el sonido incomprensible de la calle. ¿Cómo pueden aguantar los seres humanos tal sinfonía del caos, tal ruido?, no pude evitar sentir la necesidad de saber el cómo y el por qué. Admiro a la raza humana, yo, un ser de sangre azul, muestro reverencia y encuentro excitante, incluso estimulante su presencia; a pesar de gustarme la soledad a la que estoy acostumbrado, disfruto también su necesaria compañía, y es en estos momentos de inercia en que me doy cuenta que es mi razón de existir, y es que, a pesar de mostrarme insignificante, nada sería sin ellos. Me falta inspiración y aquí confieso ya sin temor que nunca he sido capaz de escribir algo por mi mismo, me falta voluntad, aquel soplo de vida con el que fueron bendecidos aquellos que respiran. Debajo de mi hay una hoja de papel que yace vacía desde hace varias horas, en blanco como mi propia vida; talvez regrese a mi lado aquella persona y me ayude a escribir algunas líneas, me devuelva la alegría. Es verdad, soy un ser inerte, sin compañía; un ser que sólo tiene vida cuando algún ser humano lo necesita, que difícil asimilarlo para alguien como yo, que difícil aceptar que no eres nada sin que te sostenga alguien más. Seguramente se preguntan cómo alguien de mi linaje puede necesitar tanto la mano de alguien que ni siquiera pertenece a mi propia naturaleza; el temor a la soledad quizás o talvez simple rutina, siempre me jacté de ser muy elegante y sobrio, pero la realidad es dura y a pesar de tener sangre azul corriendo por mis venas, nunca dejaré de ser un simple y común lapicero.

martes, julio 10, 2007

Miedo: perdóname atardecer

Sus labios, una aventura a lo prohibido.

Su piel, la tentación que me enloquece.

Su sonrisa, un pasaporte al olvido.

Su cuerpo, el pecado que me condenó.

¿A qué le tengo miedo? Que pregunta tan complicada. Me la hizo alguien, con un poema que me dedicaron ya no recuerdo cuando. ¿A qué le tengo miedo? Dios regálame la mejor de las respuestas, porque ya no tengo horizonte, no me queda nada y nada de lo que me queda sirve para algo. Dios regálame alguna respuesta, deja que acabe esta incertidumbre, ayúdame a encontrar un camino en esta oscuridad. Dios, regálame una sonrisa.

Perdóname atardecer, pero no puedo cumplir lo que te había prometido cuando te vi por ultima vez, aquel día que fui a llorar en los brazos del mar, que sentí que el mundo había acabado. ¿Por qué no me llevaste? ¿Por qué no dejaste que el mar se hiciera cargo de mi?, se lo había pedido tanto ese día, le había implorado con llanto que me lleve hasta el fondo y no me deje salir nunca más. Las olas se compadecieron tanto de mi dolor que se hicieron más grandes, como invitándome a aliviar mi sufrimiento; parecían entender perfectamente porque ya no quería seguir viviendo, pero tú, atardecer, tú no los dejaste, tú no me entendiste.

Recuerdo muy bien que estuve frente a ti observándote, nunca te subestime y siempre te respete mucho. Parece mentira que tú y el mar estén tan unidos. El horizonte los esconde, los hace amantes. Todo hubiera terminado esa tarde, todo ese dolor insoportable, toda esa desesperanza, esa angustia, esas lágrimas interminables. ¿Qué te hizo pensar que debías salvarme?, no quisiste cargar con la culpa ¿verdad?, pero te equivocaste; yo ya estaba muerto, ya no tenía vida, la había perdido días antes. Pero me diste una oportunidad, hablaste con el mar y lo convenciste de no terminar conmigo; fue cuando me sugeriste que me fuera por un tiempo, que escapara de la realidad, que me olvidara del tiempo; fue cuando me hiciste prometerte que borraría su recuerdo para siempre.

Perdóname atardecer pero no puedo hacerlo. ¿Cómo lo hago?, ¿cómo olvido a alguien que fue todo para mi?, ¿cómo sacarla de mi corazón si ella es la dueña?, ¿cómo borrar todo lo que significa? Tú sabes mejor que nadie que no puedo, yo solo quería estar con ella en todo momento; arrodillado pidiéndole que se case conmigo, emocionado viéndola entrar a la iglesia vestida de blanco, nervioso a su lado mientras da a luz, sentado en una banca viendo a nuestros hijos correr, preocupado por regalarle las estrellas cada noche o simplemente dedicado a que sonría cada día. ¿Cómo olvidarla?.

¿Qué hubiera hecho por ella?... !lo que sea!; ¿qué hubiera cambiado por ella?... mi propia vida, incluso mi alma. Te das cuenta atardecer, ella era mi mundo. ¿Aún la amo?... Sí, es verdad. La amo, y aún quiero pasar el resto de mi vida a su lado. Sí, la espero, aunque haya cambiado y ya no sea la misma de antes, igual la espero; hasta que regrese o hasta que me muera, pero igual la espero.

¿A qué le tengo miedo?...

A que me haga daño, a vivir sin sus besos, a morir sin encontrarla de nuevo.

jueves, julio 05, 2007

Poema a un fantasma

Paren todos los relojes, corten el teléfono. Eviten que el perro ladre, que las sirenas de los automóviles callen. Silencien los pianos y, con un sonido suave traigan el ataúd, dejen venir a los deudos. Permitan a los aviones dar círculos en lo alto escribiendo en el cielo el mensaje: ¡él amor está muerto!. Coloquen flores en su tumba y una canción en el cielo, permitan que su recuerdo los acompañe siempre y el sonido de su voz esté presente. Ella era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste. Mi semana de trabajo y mi domingo de descanso, mi mediodía, mi medianoche, mi conversación, mi canción; Pensé que el amor duraría para siempre... ¡me equivoqué!. Ahora no se necesitan las estrellas, sáquenlas todas; Llévense el eclipse que una vez me regaló y desmantelen el sol; Vacíen el océano y limpien el fondo, borren sin piedad su recuerdo; Pues ahora nada podrá ser como antes, pues ahora todo terminó,
el sueño al fin se acabó.

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MUSICA